
La nueva apuesta musical para el público joven llegó a Netflix con la serie Julie and The Phantoms (Julie y los Fantasmas) estrenada a mediados del mes de septiembre en su plataforma. La historia gira en torno a Julie, una joven de 16 años que perdió a su madre y con ella, su pasión por la música, hasta que un día descubre en su ático a una peculiar banda: tres jóvenes músicos fantasmas que perdieron la vida en 1995. Julie retornará con ayuda de ellos a su camino musical, conformando la banda «Julie and The Phantoms».
Madison Reyes es la joven protagonista, una chica de 16 años con sangre latina en sus venas, acompañada de Charlie Gillespie (Luke), Jeremy Shada (Reggie) y Owen Patrick Joyner (Alex); de la mano del padre de los musicales adolescentes Kenny Ortega, creador de éxitos como High School Musical, Cheetah Girls y Descendientes.
Yo no soy realmente el principal público meta de la serie y sin embargo ¡me encantó! Por supuesto que es infantil pero también entretenida, divertida y pegajosa. Personalmente, me encaaaanta la elección de Madison Reyes como protagonista. Me parece super importante ver este tipo de representación en pantalla, en papeles protagónicos. Ella representa la juventud latina en Estados Unidos, con su tez boricua, cabello rizado y aspecto perfectamente normal (no uno de estos cuerpos estilizados, delgadísimos y modificados que nos venden como ideales). Su talento es increíble también. La chica canta y me recuerda incluso un poco a una joven Alicia Keys.
La elección del cast en general me parece super acertada. Los chicos son talentosos y atractivos (yo misma tengo un crush con Luke) y muestra diversidad, tanto en etnias como en orientaciones sexuales, lo que me parece muy importante de seguir presentando como algo normal a las nuevas generaciones.
Otro aspecto que resalto es que la serie hace el esfuerzo de tratar con el tema de la pérdida de un ser querido en su público joven, lo cual no es algo sencillo. También trata de acercar de cierta forma la cultura latina a los espectadores (utilizando incluso un actor latino como lo es Carlos Ponce para el papel del papá) aunque ambas cosas podrían presentarse todavía más y mejor.
La serie es entretenida, divertida, emotiva, con un gran reparto y gran esfuerzo musical. Las canciones son pegajosas y tienen todo el potencial de convertirse en hits, como la serie misma, y ser tal vez en el próximo éxito musical de Kenny Ortega para las nuevas generaciones.
Si tienen hermanas o hermanos pequeños (o niños y niñas en su hogar) les recomiendo 100% aprovechar el tiempo en casa para verla juntos y sino, pero les gusta esta clase de series, definitivamente véanla y me cuentan qué tal les pareció 😉 Ya yo estoy esperando que anuncien su segunda temporada 👻
