
El pasado 10 de octubre se celebró el Día Mundial de la Salud Mental, una fecha que pretende crear conciencia y reflexionar sobre lo importante que es prestar atención a nuestro interior.
¿Sabían que 1 persona se suicida cada 40 segundos en el mundo? Este dato lo compartió Naciones Unidas, agregando además que cerca de 1000 millones de personas en el mundo viven con un trastorno mental.
Cuando tenemos una dolencia significativa o recurrente en nuestro cuerpo usualmente buscamos ayuda profesional de un doctor que nos indique qué está mal y cómo podemos solucionarlo para sentirnos mejor. ¿Por qué no hacemos lo mismo cuando la afección es de carácter mental o emocional? Es hora de normalizar nuestra salud mental y tratarla con la misma importancia que tiene nuestra salud física, porque sin la primera no tenemos la segunda.
En esa misma línea, y siempre aclarando que yo no soy profesional en psicología (pero sí una ávida lectora) les comparto algunos consejos de profesionales en salud sobre qué podemos hacer para cuidar nuestra salud mental.

- Dormir lo suficiente: Las personas adultas debemos descansar entre 7 y 8 horas diarias para un rendimiento óptimo de nuestro organismo. Dormir bien permite al cuerpo regenerarse y reduce la probabilidad de que aparezcan problemas físicos y psicológicos.
- Comer de manera saludable: Tener una dieta saludable es sinónimo de un cuerpo saludable, que impacta de manera directa en el bienestar de todo el organismo. El consejo es limitar las grasas, azúcares y alcohol, priorizando productos frescos como frutas, vegetales y legumbres. De esta forma verás buenos resultados no solo en la parte física, sino también en la mental.

3. Ejercitarse regularmente: El ejercicio tiene múltiples beneficios y es una de las mejores cosas que podemos hacer para nuestro bienestar. Al realizar actividad física, nuestro cerebro segrega hormonas como endorfina, dopamina y serotonina, responsables de la sensación del bienestar. Además, ayuda a reducir el estrés, la ansiedad y mejorar el estado de ánimo en general.
4. Meditar, relajarse y controlar el estrés: Cuando nos relajamos y disfrutamos de momentos de calma, ayudamos a reducir el nivel de estrés y ansiedad que podemos estar manejando. Practicar una respiración adecuada, desconectarse del mundo y conectarse con nosotros mismos, nos puede ayudar a sentirnos mejor y más en control de la situación. Cuando las tensiones se disminuyen, aumenta nuestro bienestar emocional.

5. Busca ayuda profesional: Este es tal vez, el consejo o recomendación más importante que les puedo escribir. Hablar de nuestra salud mental está bien. Tener personas en las que podemos apoyarnos en momentos de crisis emocionales o mentales está bien. Pero lo más importante de todo esto, es poder contar con la guía de una persona profesional en la materia que nos ayude a encontrar las herramientas para poder lidiar nosotros con lo que sucede.
Tenemos una concepción muy dañina de que la ayuda psicológica es únicamente para personas «locas» cuando no hay nada más lejos de la realidad. Yo soy de la creencia personal de que todos deberíamos tener chequeos emocionales y de salud mental con un profesional en psicología así como nos hacemos chequeos médicos. Todo es salud. Muchas veces, algunas de las afecciones físicas que tenemos se derivan justamente de afecciones mentales que no estamos tratando propiamente. Debemos dejar atrás estos estereotipos y como dije arriba, normalizar cada vez más la salud mental.
No duden en buscar ayuda profesional si la necesitan. No teman ser juzgados. Verán que poco a poco, con el acompañamiento correcto, podrán sentirse mejor y aprender cómo lidiar con las situaciones que les aquejan.
¿Qué otro consejo agregarían? ¿Cómo cuidan de su salud mental? Les leo 🙂
